Planificación Energética

La planificación de las infraestructuras de transporte de energía tiene como objetivo primordial garantizar el suministro eléctrico en situaciones de máxima demanda al menor coste posible y respetando el medio ambiente, para lo cual es necesario prever la evolución de la demanda de energía en el horizonte de planificación contemplado. Por este motivo, la planificación de infraestructuras de transporte tiene tanto una parte indicativa, que recoge la previsión de la evolución de la demanda energética española, como una parte vinculante, que recoge las necesidades de inversión en nuevas instalaciones de transporte.

La planificación energética consiste en la previsión de las necesidades energéticas futuras y de las actuaciones que es necesario llevar a cabo para asegurar su debida atención. Este tipo de ejercicios de proyección de futuro se efectúan constantemente en todos los ámbitos de la actividad económica. Sin embargo, el ámbito energético presenta unas peculiaridades que sin duda caracterizan esta labor. En efecto, la prestación de servicios energéticos está condicionada por la idoneidad de las infraestructuras que dan soporte a esta actividad, infraestructuras que requieren un largo periodo de maduración desde que se identifica la necesidad hasta su puesta en funcionamiento. La anticipación y la constante adaptación de las previsiones a la realidad cambiante se convierten así en parte integrantes y en herramientas imprescindibles de la política energética.

Puesto que la mayor parte de las actividades de suministro energético en España se realizan en régimen de libre competencia, la planificación energética es en su mayor parte indicativa, teniendo en cuenta, entre otros aspectos, previsiones sobre el comportamiento futuro de la demanda, los recursos necesarios para satisfacerla y los criterios de protección medioambiental. Estas proyecciones se convierten en instrumento esencial al servicio de instancias administrativas y de operadores económicos que facilitan tanto la toma de decisiones de inversión por parte de la iniciativa privada como las decisiones de política energética.

Pero además, este ejercicio de previsión sirve como premisa de otros contenidos de la planificación, que sí incorporan decisiones vinculantes. En efecto, en la planificación se contempla una serie de infraestructuras que necesariamente deberán acometerse en materia de instalaciones de transporte de energía para atender adecuadamente a las necesidades futuras. En definitiva, las decisiones de planificación obligatoria se refieren a las grandes infraestructuras sobre las que descansa el sistema energético nacional y que permiten su vertebración. No podemos olvidar que se trata de sectores que soportan su actividad en redes de cuyo diseño, en lo que a los grandes corredores se refiere, dependen al final la racionalidad, la eficiencia e incluso la propia garantía de suministro.

La labor de planificación que se acomete obedece a unos principios que permiten la compatibilización de la iniciativa privada con la asunción por parte de la administración de sus responsabilidades sobre el conjunto del sistema energético nacional, y éste es, sin duda, el mejor modelo para procurar un servicio fiable, eficiente y sostenible. En definitiva se trata de hacer compatible la calidad del servicio y una mejor asignación de los recursos con el respeto al medio ambiente, pues sólo con esta filosofía podemos sentar las bases de un crecimiento estable y sostenible económica y medioambientalmente.

Dentro de la planificación indicativa que se realiza en el ámbito de la Administración General del Estado se pueden distinguir, por una parte, la planificación eléctrica, regulada en la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico y en el Capítulo II del Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, por el que se regulan las actividades de transporte, distribución, comercialización, suministro y procedimientos de autorización de instalaciones de energía eléctrica, y por otra, la referente a hidrocarburos, cuya regulación básica se encuentra recogida en la Ley 34/1998, de 7 de octubre, del Sector de Hidrocarburos.

Asimismo, son de aplicación a la planificación de la Administración General del Estado las disposiciones de los artículos 79 y 80 de la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de economía sostenible.

Electricidad

El Consejo de Ministros ha aprobado el 16 de octubre de 2015 la Planificación Energética: Plan de desarrollo de la red de transporte de energía eléctrica 2015-2020.

La planificación tiene por objeto primordial garantizar la seguridad del suministro eléctrico, introduciendo a su vez criterios medioambientales y de eficiencia económica. El documento recoge aquellas infraestructuras necesarias para garantizar la seguridad de suministro en el horizonte de planificación 2015-2020.

Los factores tenidos en cuenta en la planificación han sido:

  • El cumplimiento de los requisitos de seguridad y fiabilidad de la red eléctrica y consecuentemente, la garantía de suministro.
  • La minimización del impacto medioambiental global. La planificación de la red de transporte de electricidad ha sido sometida a un proceso de evaluación ambiental estratégica. Los objetivos ambientales se integran con los de la planificación desde su inicio, mediante la participación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
  • El aumento de la capacidad de conexión internacional, como manera de aumentar la integración de España en el mercado único de la energía, favoreciendo menores precios de la electricidad.
  • La integración de las energías renovables en la red, con el fin de favorecer el cumplimiento de los objetivos en esta materia para 2020.
  • La atención a las necesidades de demanda derivadas de nueva actividad industrial.
  • La planificación de redes atendiendo a un análisis de alternativas posibles y costes, que ha permitido jerarquizar la urgencia de las inversiones, añadiendo el criterio económico a los anteriores.

La estimación de inversiones asociadas a las infraestructuras eléctricas previstas en el horizonte 2020 es de 4.554 millones de euros, con un volumen de inversión medio anual de 759 millones de euros, de los que se prevé recuperar 143 millones de euros de los Fondos FEDER a lo largo del periodo.

Hidrocarburos

El documento en vigor para este sector, cuya regulación básica se encuentra recogida en la Ley 34/1998, de 7 de octubre, del Sector de Hidrocarburos, así como en las disposiciones de los artículos 79 y 80 de la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de economía sostenible, es la Planificación de los sectores de electricidad y gas 2008-2016, aprobado el 30 de mayo de 2008 por Acuerdo de Consejo de Ministros.

La nueva planificación de las infraestructuras de transporte de gas natural se realizará una vez aprobado el nuevo desarrollo reglamentario del sector de hidrocarburos, que recogerá el procedimiento para la misma.

Planificaciones energéticas

Hasta la fecha se han aprobado las siguientes planificaciones energéticas:  

  1. Planificación  de los sectores de electricidad y gas. Desarrollo de las redes de transporte 2002-2011.
  2. Planificación de los sectores de electricidad y gas. Desarrollo de las redes de transporte 2002-2011. Revisión 2005-2011 .
  3. Planificación de los sectores de electricidad y gas 2008-2016. Desarrollo de las redes de transporte.
  4. Planificación energética. Plan de desarrollo de la red de transporte de energía eléctrica 2015-2020.