El sector de automoción español dispondrá a partir de hoy de 800 millones de euros de ayudas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para optimizar sus procesos industriales hacia productos de mayor valor añadido, mantener el empleo, y crear nuevos puestos de trabajo de calidad.
De esas ayudas, que se concederán para la realización de inversiones durante el año 2009 y cuyas bases reguladoras publica hoy el Boletín Oficial del Estado, 110 millones se destinarán a la financiación directa de inversiones relacionadas con programas de formación, de ingeniería y de desarrollo de nuevos productos y sistemas, y 690 se reservarán para conceder préstamos para inversiones en nuevos productos, procesos de producción que mejoren la protección del medio ambiente, uso eficiente de la energía, e inversiones que impliquen una mejora de la sostenibilidad y competitividad de las empresas.
Los 800 millones de euros del Plan de Competitividad del Sector de Automoción, para cuya elaboración se han tenido en cuenta las recomendaciones de los Observatorios Industriales para los sectores de fabricación de automóviles y camiones y de equipos de componentes para la automoción constituidos en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el marco del acuerdo de colaboración con las principales organizaciones empresariales ( ANFAC y SERNAUTO ), asociaciones y organizaciones sindicales del sector ( CCOO y UGT ), forman parte de los 3.000 millones de euros del Fondo Especial de Estado para el Estímulo de la Economía y el Empleo.
Objetivos del Plan de Competitividad
El objetivo del Plan es contribuir a fomentar, en las empresas industriales de automoción, la optimización de los procesos y la reorientación de la producción hacia productos de mayor valor añadido, más sostenibles y más seguros, que son elementos clave de competitividad del sector, además de velar por el mantenimiento y la creación de empleo, la mejora de la calidad del mismo y de las condiciones, de seguridad y salud en el trabajo.
Se pretende establecer medidas que permitan al sector afrontar los efectos provocados por la situación general de descenso de la actividad económica y favorezcan su posicionamiento estratégico para afrontar el periodo de recuperación de la crisis, haciendo una apuesta por inversiones y actuaciones punteras que aseguren la continuidad del sector del automóvil en España anticipando lo que van a ser los segmentos de mercado más competitivos en el futuro, coches híbridos, eléctricos, de reducidas emisiones de CO2, de mayor seguridad, etc., a la vez que se mejoran significativamente los procesos de producción para favorecer su flexibilidad, su eficiencia a lo largo de toda la cadena de valor, su sostenibilidad y su eficiencia energética.
Se trata, en definitiva, de liberar recursos a favor de las empresas, ampliando sus posibilidades de financiación y facilitando su acceso a préstamos favorables para dinamizar los mercados y, de esta forma, ayudar a una rápida recuperación económica.
Condiciones de los préstamos
Los préstamos del Plan de Competitividad del Sector de Automoción se concederán a un interés 0, con 5 años de carencia y con un plazo máximo de amortización de 15 años.
A las ayudas podrán optar cualquier empresa industrial cuya facturación, al menos en un 40%, esté destinada al sector de la automoción. Se concederán con el método de concurrencia competitiva, es decir, a las mejores solicitudes presentadas.
Calendario de las ayudas
A partir del día 22, una vez publicada en el Boletín Oficial del Estado la Orden Ministerial que regula las condiciones de las ayudas y abre la convocatoria para la concesión de ayudas, las empresas que quieran solicitarlas dispondrán de 20 días para la presentación de sus solicitudes. Posteriormente se subsanarán aquellas que contengan errores y se evaluarán a lo largo de un plazo que puede estimarse en alrededor de un mes. Terminado este plazo, se publicará la comunicación de la resolución a los beneficiarios y el reconocimiento de obligación de pago será aproximadamente en la primera quincena de marzo.
Exigencia de cumplimiento de las ayudas
El gobierno se reserva la posibilidad de exigir a todas y cada una de las empresas beneficiarias la presentación del destino último de los fondos de acuerdo a los objetivos previstos. En caso de que los préstamos y ayudas no se destinen al objetivo exigido, tras el preceptivo expediente, se podrá exigir la devolución de las ayudas y el resarcimiento de los intereses generados al Estado.